Carvalhais

Situada en una llanura, en las pestañas de la Sierra de la Arada, el Valle está a 7 km de São Pedro do Sul y es una de las más importantes parroquias.
De naturaleza rural y el origen de granito, es esta obra que pertenece el punto más alto del municipio, en el llamado "Oiteiro de los Robles" en la Arada, que asciende a los 1000metros de altitud, ofrece una vista de postal bajo la feligresía.
Marcada por sucesivas sedimentações históricas y culturales.
Los primeros núcleos de población tendrán elegido esta tierra para resolver sus problemas de seguridad, la alimentación y la explotación agro-ganadera, y se remontan por lo menos, de los siglos VI y V a. c.
El poco dejado por estos pueblos no han resistido a los siglos y son ejemplos de las dólmenes y túmulos, monumentos tumulares, y que dieron nombre a pueblos como la "Anta".
La cultura y el "hábitat" castreño están particularmente documentadas por el "Castro de la Cárcoda", situado a 2 km al norte de Carvalhais. Por la extensión del castro puede afirmarse que la población jue allí habitaba era numerosa. Cuenta con 27 casas al descubierto, rectangulares y ovaladas, y se amplia el botín encontrado: instrumentos de piedra pulida, bronce y hierro, monedas romanas, cerámica, objetos de adorno en vidrio, grabados inscritas en los roquedos y vendría de oro en la quinta de las Roçadas, a 500 metros del castro.
Ligada al topónimo anda una leyenda la cual dice que, en la cima del oiteiro la Cárcoda, hay una mina – Mina del Chivo – que guarda valiosas piezas de oro, allí ocultas por los desconfiados moiros. Pero que están defendidas por un dragón en forma de macho cabrío y que el cache está cerrado por una misteriosa puerta que sólo girará con rezos del popular libro de San Cipriano.
Por los estudios es posible asseverar que la Cárcoda fue habitada por lo menos hasta el siglo III d. c., y que se habrá tratado de una gran ciudad a evaluar por el aparato defensivo, formado por una muralla, reforzada en ciertos puntos por murallas secundarias y por fosos.

Los romanos dejaron a su paso por esta obra señalada, no sólo en la Cárcoda, pero también los hallazgos arqueológicos, como necrópolis, que se encuentran en el pueblo de Germinade, sin duda, de origen romano.
El valle estaba ya paroquialmente instituida en pleno siglo XIII, existiendo sin embargo, los documentos anteriores al año 1258, que demuestran que muchos años antes ya había iglesia, y probablemente parroquia. Ya en el año 1104 era Santiago el patrón venerado, año en que la iglesia fue donada al monasterio de São Pedro do Sul y al obispo de Coimbra por Bermudo Gulfares y su esposa, ("Documentos Medievales Portugueses", volumen III). De esta forma, coexistiendo la parroquia de el Valle con la iglesia, se convierte en la más antigua que la fundación de la Nacionalidad Portuguesa.
La iglesia fue la abadía de mitra, y ha pasado por la Misericordia de Viseu, descendientes de Doña Isabel María de la Cámara.
En el momento de la reconquista, los inquisitorias de Alfonso III, se averiguó que la parroquia de el Valle, estaba compuesta por 13 lugares, conservando 6 el título de "villa", 1 "tierra coto de caza" y las otras 6 simple.
Actualmente, la parroquia de el Valle pertenece al municipio de São Pedro do Sul y el distrito de Viseu, pero no siempre fue así. Perteneció a la comarca de Viseu, en el municipio de "la Sonsierra", creado en 1436 por D. Duarte. Perteneció también a "la Trapa", (de Santa Cruz), que fue un municipio durante algunos siglos, y pasó a la provincia de São Pedro do Sul en 1836.
Fue también, durante muchos años, couto de la Encomienda de Ansemil.
Esta parroquia formaban parte de 20 poblaciones, una vez que se ha extinguido y agregada a la parroquia de Candal, originando la unión de las Parroquias de Carvalhais y Candal en 2013.